viernes, 26 de septiembre de 2008

El dinero pasa por la televisión


Hay que estar totalmente ciego para no darse cuenta de los millones de dólares que los partidos políticos están utilizando para ganar el voto.

Y lo peor es que todavía nos hacen falta seis meses más para que esto termine.

Yo en lo particular estoy impresionada, anonadada, estupefacta de ver correr el dinero de mis impuestos y el de todos los salvadoreños por la pantalla de la televisión.

Ah! y no sólo ahí. También lo he visto correr en varios eventos electorales que los partidos mayoritarios ya se han dado el lujo de montar.

Yo no sé de dónde sacan el dinero, si se lo regalan los empresarios o si viene de otro países amigos o si, en el peor de los casos, se lo quitan a aquella gente que está esperando a que en su colonia por fin pongan luz eléctrica o agua potable o le arreglen las calles.

Lo cierto es que son millonadas los que estos partidos están derrochando y ¿para qué?, sólo para convencer al 50 por ciento del total de los votantes que son los indecisos, porque el resto, por más anuncios y anuncios que le metan en la mente, ya saben por quién votar.

Es cierto... cosa rara fuera que los partidos no se vendieran, pero creo que esta vez, se les ha pasado la mano en derrochar dinero.

¿Cuánto vale un anuncio en la televisión?, ¿mil, dos mil o tres mil dólares?... ¡¡¡Señores, hay gente que anhela un dólar más en sus bolsas para poder comprar la leche de sus hijos!!!

No vengan a darse golpes de pecho y a pregonar que quieren mejorar al país cuando están botando el dinero a diestra y siniestra.

Sean un poquito coherentes con lo que predican y verán que es esa la mejor publicidad que se harán si gastar un sólo céntimo.


miércoles, 24 de septiembre de 2008

Carta a Carlos Perla

¿Qué tal Ingeniero?¿Cómo le va?. Antes de decirle una que otra cosa, tengo que disculparme con usted porque no le he llevado el libro sobre ángeles que me pidió que le llevara la última vez que fui visitarlo.
El trajín del trabajo y los pocos días de descanso que me quedan me han impedido ir a visitarlo y platicar con usted sobre su caso.
¿Se ha comunicado con su abogado recientemente? ¿Le ha notificado si después de dos años, al fin la Corte Suprema de Justicia le ha aceptado la casación por la condena de 15 años que le impuso el tribunal?
¿Ha llegado a verlo su hermana? Espero que sí.
¿Y cómo ha seguido con su asma? ¿Ha mejorado? También espero que sí.
Pues... ¿qué le puedo contar? En el periódico me cambiaron a otra sección y he estado un poco alejada de su caso.
Pero a juzgar por el trabajo que hacen mis colegas en la sección de sucesos, su caso no ha caminado mucho desde que lo condenaron. ¿Cómo se olvidan de rápido las cosas, verdad?
De las pocas cosas que me he enterado es que Orellana sigue feliz y tranquilo en su casa, engordando su barriga mientras usted compra su almuerzo en la cafetería de la División Antinarcóticos de la Policía o espera a que su hermana le lleve, como siempre, su sagrados alimentos.
Uno de mis colegas me ha dicho que hace poco vino su hijo de Francia y que él lo ha llegado a visitar periódicamente.
Ya hace casi un año que el flamante gerente de la Administración de Acueductos y Alcantarillados (Anda) quiso sobornar con comida a los policías que lo custodian en su casa y la Unidad Técnica Ejecutiva que tiene a cargo su protección como "testigo" todavía no resuelve si tiene que seguir en su casa o si lo envían a una bartolina, tal como está usted.
¿Y no leyó en el periódico de la competencia una entrevista que un colega le hizo a su amigo, Joaquín Alviz en España? Ya ve.. tanto que lo ha buscado la Interpol y ahora resulta que un periodista lo encontró y hasta platicó con él sobre todo el rollo que hoy lo tiene donde está.
Cómo somos verdad? Yo no puedo decir si usted es culpable o no es culpable, si sólo fue un instrumento político en su momento o qué pasó. El tribunal le dio su sentencia y entiendo que ellos saben más de esto. Pero, qué hay de los demás? Muchos quieren ver a Orellana en bartolinas, pero.. será sólo él el único que merece estar tras las rejas?. Habría qué ver...
Yo espero que más temprano que tarde pueda ir a visitarlo de nuevo y hoy sí, le lleve el libro que me pidió. Y espero también que a esa fecha, la Corte haya resuelto su caso y usted descanse de una buena vez en paz, sabiéndose condenado definitivamente y resignado a su suerte o libre, como seguramente lo quiere.
Nos vemos ingeniero... cuídese...

martes, 23 de septiembre de 2008

¿Quién es un buen periodista?


Tengo cuatro años de ejercer periodismo, pero mi poca experiencia en este trabajo aún no me ha dado luces claras de quién es en realidad un buen periodista en la práctica.
Yo, que digo serlo, no sé si hago bien mi trabajo de periodista o si sólo es suerte de principiante la que me ha permitido publicar "portaditas" o "maderas", como comunmente le llamamos en la jerga periodística.
E igual pregunta también me gustaría hacerle a muchos de los colegas que trabajan en los distintos medios de comunicación. ¿Hace en realidad un trabajo de investigación o también lograron una "portadita" por suerte?
Hace algunos días, durante el acto de independencia del 15 de septiembre en la Plaza Libertad, me dí cuenta de la diversidad de formas de trabajo de muchos de los periodistas nacionales.
Mientras unos colocaban su grabadora cerca de la boca del funcionario para asegurar el audio, otros intentaban sacar respuestas con preguntas de párrafo que sonaban a "periodista bien informado".
¿Quién de ellos es buen periodista?, me pregunté. ¿Es acaso un buen periodista el que pregunta más, el que es insistente al punto de hostigar a la fuente? O ¿es mejor periodista el que sabe hilvanar las ideas con dos o tres frases?
¿Será un buen periodista el que rasca, rasca y rasca hasta la última palabra de un funcionario hasta descubrirle su "mentira" o es buen periodista el que "comprende" lo que hay detrás de una declaración y la logra difundir de forma clara a la población?
¿Es mejor periodista el que se tarda más escribiendo una nota o es mejor periodista el que termina rápido? ¿Es mejor periodista el que ha trabajado 12 años en un medio o el que tiene seis?
Yo no lo sé. En serio, no lo sé. Y lo digo a pesar de que en la universidad nos dijeron que en esta profesión hay que ser lo más éticos posibles, hay que apegarnos a lo que nos dice la fuente y ser lo más "profesionales" que se pueda.
Eso, en la práctica es muy diferente y quienes son o han estudiado periodismo lo saben.
Y como no lo tengo claro, debo de decir que aún así respeto el trabajo que todos hacen porque es el mío también.
Pero quisiera que alguien me dijera algunas características "básicas" que un periodista debe de tener en la práctica, no en la teoría.
¿Quién es un buen periodista? ¿Quién me ayuda a descifrarlo?

jueves, 18 de septiembre de 2008

Jóvenes bien informados


Hace algunos días, el periódico en el que trabajo publicó que el FMLN está a favor de abrir "heridas de guerra" y propiciar juicios sobre crímenes que se cometieron durante el conflicto armado.
El reportaje se derivó de la entrevista que el candidato Mauricio Funes dio a Nacho Castillo en el canal 33 y en el que aseguró que si llegara a ganar la presidencia, no pediría a los diputados derogar la tan mencionada ley de amnistía.
De entrada, las dos versiones me parecieron confusas y lo fueron aún más cuando leí en el artículo periodístico que el FMLN quiere "levantar las reservas" y con eso, abrir esas heridas del pasado.
Leí el artículo una y otra vez y no pude comprender qué significaba eso de "levantar las reservas", sobre todo cuando apenas y tengo 26 años de vida y lo único que recuerdo de la guerra es un mitin (ni siquiera sé de qué partido era) al que me llevaron cuando tenía cuatros años aproximadamente.
Pero lo más risible es que muchos de mis amigos, cuya edad ronda los 22 y los 32 años , tampoco entendían qué era eso de "levantar las reservas".
Y siguiendo los datos del último censo nacional que dice que el 60 por ciento de la población tiene entre 15 y 64 años de edad, obviamente la gran mayoría de esta población tampoco sabrá qué significa que el FMLN quiera "levantar las reservas" si nunca se los han explicado.
Y mucho menos cambiarán su intención de voto si nadie, incluso los mismos periódicos no les explica "en buen salvadoreño" lo que significa y cómo esto puede repercutir en sus vidas.
Los jóvenes de hoy no están preocupados por saber si se puede o no juzgar a una persona que cometió un crimen cuando ellos ni siquiera habían nacido. Ellos, al igual que yo, solo quieren que los partidos, que los candidatos, que los funcionarios presenten propuestas reales de cómo superarse profesionalmente y cambiar de una buena vez a este país que dice haber logrado el desarrollo, pero que deja en la ignorancia a su población.
Después de descubrir que detrás de las palabras mágicas de "levantar las reservas" que maneja el FMLN hay una serie de decisiones judiciales y fechas importantes que no se pueden dejar de lado, le pedí a mi colega que propusiera un reportaje explicando la ley de amnistía, sus modificaciones en el tiempo, lo que significa hoy y lo que puede significar mañana.
Ya me dijo que lo propondrá a su editor y espero que esta vez, el artículo pueda abrirle los ojos a esos jóvenes como yo que conocemos muy poco de los intereses políticos que se manejaban hace unos 15 años.
Estaré esperándolo...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Relax legislativo


Don Jesus ha trabajado por más de 12 años en la Asamblea Legislativa. Su ir y venir por los pasillos de las comisiones de trabajo le hacen decir con propiedad que esta legislatura 2006-2009 ha sido para él, la menos productiva, la más holgazana y la más irresponsable.
Y no es para menos. Desde que la actividad electoral comenzó, las salas de reunón de las comisiones de trabajo parecen vitrinas de un centro comercial en quiebra.
Entre los periodistas, que a diario buscamos elevadas discusiones de temas de interés social o decisiones que podrían cambiar el modo de vida de los seis millones de salvadoreños, la frase de "no hubo quórum" se ha vuelto común, aburrida y desilusionante.
A don Jesús ya ni le sorprende que un día más, los padres de la patria, los que cobran cada mes dos o tres mil dólares, se queden en sus cubículos o, lo que es peor, que se pongan su chaleco de partido y vayan a buscar votos cuando el pueblo les ha pagado por legislar.
¿Por qué no obligamos a los diputados a marcar su hora de entrada como lo hacen miles de personas en las maquilas y en las instituciones donde, por cierto, hasta descuentan los minutos por llegadas tarde? ¿Por qué no se les implementa el pago por hora trabajada, como lo hacen los patrones con sus jornaleros?
Don Jesús me dijo un día que los diputados de hace doce años eran los mismos charlatanes de siempre, pero que nunca fueron tan haraganes como lo son los diputados de hoy.
¡Qué fama la que se han formado diputados! Y no se escapa nadie....
Esperemos que esos trabajadores que sí sudan la gota gorda en la calle, en los buses, vendiendo todo el día bajo el sol o sacando el trabajo que era "para ayer" y hasta el mismo don Jesús no le cobren esas haraganerías a los legisladores y los manden a tomarse unas largas vacaciones... pero esta vez, sin sueldo.